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Estaya: Patrimoniu

Santa Brígida y San Tormentero, el primer día de febrero

na-lluna 28/01/2009 @ 09:40

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      El día uno de febrero y su víspera los mozos de las aldeas de las riberas y de las tierras llanas leonesas celebraban una fiesta de especiales características dedicada a santa Brígida. En la actualidad las tradiciones referidas a ese día se han perdido pero hasta hace poco la celebración, ciertamente degradada ya, se mantuvo en forma de merienda de hermandad entre los mozos de los pueblos leoneses el primer día de febrero o el fin de semana más próximo a esa jornada.

       Para describir la fiesta tal y como era hasta hace pocas décadas voy a partir de los datos recogidos en Alija de la Ribera, localidad situada a ocho kilómetros al sur de la ciudad de León sobre la ribera del río Bernesga, y que forma parte de la comarca tradicional de La Sobarriba. En este lugar, hasta la década de los años cincuenta del pasado siglo aproximadamente y conforme a los testimonios recogidos en la zona, los mozos hacían una cuestación de comida casa por casa la tarde-noche del 31 de enero, víspera del día de santa Brígida, y con el producto de la colecta celebraban una merienda. Terminada la misma los mozos subían por turnos a la torre de la iglesia donde voliaban las campanas durante toda la noche; con esta operación se impedía que los “diablos que amasan la piedra” pudieran trabajar y fabricar el pedrisco con el que destrozar las cosechas, ya que se creía que era durante la noche de santa Brígida cuando esos diablos preparaban las tormentas. Si no se tocaban las campanas ese día se consideraba un mal presagio. El toque de campana empleado era el “tente nube”, usado también para deshacer la nube al acercarse las tormentas. Cuando se utilizaba este toque se repetía por lo bajo el siguiente conjuro:

Tente nube,
tente tú,
que Dios puede
más que tú.

Tente nube,
tente palo,
que Dios puede
más que´l diablo.

      El conjuro era una interpretación lo que decía la campana a la tormenta cuando se empleaba el “tente nube”. En Alija siempre había una o dos personas entendidas encargadas de voliar las campanas. También en la contorna se celebraba el día de santa Brígida, ya que durante la noche se oían las campanas de los pueblos vecinos del otro lado del río, especialmente se escuchaban las campanas de Torneros y Grulleros. Un refrán del pueblo indica lo señalado de la fecha en la localidad: “Santa Brígida y san Tormentero, el primer día de febrero”.

      En las aldeas de la comarca de Valencia de Don Juan, la antigua Coyanza, los mozos también celebraban el día de santa Brígida en términos parecidos a como lo hacían en Alija, al menos hasta mediados del siglo XX. Así, en un libro de erudición local sobre esa zona leonesa se describe como los quintos (mozos de reemplazo) del lugar de Izagre tocaban las campanas a tente nube la víspera de santa Brígida por la noche. A la mañana siguiente los mozos se disfrazaban de brígidos, es decir, se vestían con ropas grotescas que embadurnaban y de esta guisa recorrían las calles dando la serenata a los vecinos tocando almireces y hierros, y portando ruecas y husos. Los vecinos correspondían a los brígidos dándoles embutidos, huevos y vino para celebrar a continuación una merienda.

      Sin embargo, la mejor descripción de esta fiesta nos la ofrece José Luis Alonso Ponga en el referido estudio que se centra en la comarca de Los Oteros. En esa zona los mozos convocados por el más viejo de ellos o por el alcalde de los mozos, se reunían el 31 de enero al anochecer y mientras unos iniciaban la ronda por el pueblo, otros subían al campanario durante toda la noche para tocar el “tente nube”. El motivo para emplear este toque de campana era el mismo que en Alija: conjurar a los renuberos, ya que así no podían amasar la piedra al quedar aturdidos con el son de las campanas, con ello se preservaban las cosechas del granizo. Como pago por esta operación el alcalde del pueblo convidaba a los mozos a vino, escabeche y pan. A la mañana siguiente los mozos recorrían el pueblo casa por casa en una cuestación denominada “sacar los torreznos”, encabezada por un mozo vestido de Brígida, con saya negra, chambra y un pañuelo también negro, esto es, caracterizado como una vieja que además llevaba rueca y huso como si estuviera hilando. A continuación iban los demás mozos con una cesta donde recogían los huevos que les daban y con una horca de hierro donde espetaban chorizos, jamón y tocino. Cuando un vecino les obsequiaba con algo los jóvenes respondían con esta bendición para proteger las viñas:

¡Qué santa Brígida te preñe los barcillares!

Pero si un vecino no les daba nada contestaban con esta imprecación:

¡Ojalá se te apedreen!

Con el producto de la colecta la mocedad celebraba una merienda en la tarde del primero de febrero.

      En Valdevimbre la víspera de santa Brígida tocaban las campanas a “tente nube” dos horas seguidas al anochecer porque se creía que ese día se engendraban las nubes y tocando las campanas se alejaban del pueblo las tormentas. En Villabalter, municipio de San Andrés del Rabanedo, también aparece documentada la costumbre de tocar las campanas de la iglesia la víspera del día de santa Brígida con la pretensión de alejar las nubes que en la primavera amenazaban las cosechas. En esta zona la interpretación que se hacía del “tente nube” era muy curiosa al sumar al conjuro el refrán de Alija que ya vimos, y otro refrán que resume los disantos de febrero en León:

Tente nube, tente tú,
que Dios puede más que tú,
tente tú, tente tú.
Santa Brígida y Santo Mortero
el primer día de febrero,
el segundo candelero,
y el tercero blasero.

      En Castilfalé el protagonismo de los mozos en la festividad de santa Brígida se reflejaba en que ese día los quintos escenificaban el rito de paso de rapaz a la edad adulta, y para ello los mozos que eran llamados a filas en el año realizaban una cuestación por las casas del pueblo denominada “sacar el torrezno”, y que consistía en solicitar a los vecinos la consabida aportación de huevos y tocino que posteriormente eran vendidos para obtener el dinero necesario con el que celebrar una merienda colectiva. José Luis Puerto, por último, constata en Torneros la celebración de la fiesta de santa Brígida donde ha recogido el mismo refrán que se conoce en Alija de la Ribera, localidad cercana a aquélla situada en la ribera opuesta del río Bernesga.

 

"El día de Santa Brígida en León: una celebración invernal preludio de la primavera" (fragmento), Revista de Folklore 293 (2005).

El llionés Bien de Interés Cultural

na-lluna 21/11/2008 @ 17:59

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L'asociación zamorana Furmientu, que ye dalgo asina cumo'l corazón, el musculu y el cerebru del movimientu independiente de reivindicación de la nuesa llingua acaba de presentar un escritu solicitando que'l llionés seya declaráu Bien de Interés Cultural pola Comunidá Autonoma de Castilla y León. Veleiquí deixo la nota de prensa remitida a medios de prensa y darréu las mididas concretas que se piden de promoción de la llingua

I. La asociación Furmientu solicita que el leonés sea declarado Bien de Interés Cultural.

Hoy, 21 de noviembre de 2008, la asociación cultural Furmientu, ha entregado en el registro de la Junta de Castilla y León el documento en el que se solicita la declaración de Bien de Interés Cultural para el asturleonés.

Furmientu es un colectivo que vela por la preservación del patrimonio lingüístico de la provincia de Zamora, y que desde hace varios años lleva a cabo distintas actividades, como charlas y conferencias, jornadas de cultura tradicional, la edición de un boletín trimestral (“El Llumbreiru”), un concurso de vocabularios tradicionales, etc.

En esta ocasión el objetivo que la asociación persigue al solicitar esta figura de protección legal para la lengua leonesa es “lograr el reconocimiento del leonés como una expresión más de la riqueza cultural de esta comunidad”.

En realidad, este proceso ya ha sido iniciado, de algún modo, por la propia Administración, pues en el artículo 5.2 del Estatuto de Autonomía de Castilla y León se establece que “El leonés será objeto de protección específica por parte de las instituciones por su particular valor dentro del patrimonio lingüístico de la Comunidad. Su protección, uso y promoción serán objeto de regulación”.

La asociación, no obstante, pretende que el texto que aparece reflejado en el estatuto se convierta en una realidad lo antes posible, y para ello solicita a la administración que se ponga manos a la obra de cara a “fomentar el empleo oral y escrito del leonés en la vida pública y privada, y a que tenga lugar una provisión de medios que permitan su aprendizaje, así como la promoción de estudios e investigaciones sobre el leonés en las zonas donde es lengua tradicional”.

II.- SOLICITO A LA CONSEJERÍA DE CULTURA DE LA JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN: Que tenga por presentado este escrito y lo admita, y, asimismo, que tenga por instada la iniciación del procedimiento de declaración de Bien de Interés Cultural para el leonés al efecto de que por la Comunidad Autónoma de Castilla y León se desarrollen las medidas de salvaguardia y fomento de esta parte del patrimonio lingüístico autonómico que se regulan en el artículo 7 de la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias y que han de comprender:

a) el reconocimiento del leonés como expresión de la riqueza cultural mediante el desarrollo normativo que proceda del artículo 5.2 del Estatuto de Autonomía de Castilla y León;

b) el respeto del área geográfica del leonés, actuando de tal suerte que las divisiones administrativas ya existentes o nuevas no sean un obstáculo para su fomento;

c) la necesidad de una acción resuelta de fomento del leonés, con el fin de salvaguardarlo en aquellas zonas donde aun se habla;

d) la facilitación y/o el fomento del empleo oral y escrito del leonés en la vida pública y en la vida privada;

e) el mantenimiento y el desarrollo de relaciones, en los ámbitos que abarca la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias, entre los grupos que empleen el leonés y otros grupos en España y Portugal que hablan una lengua utilizada de manera idéntica o similar , como es el caso del asturiano y del mirandés;

f) la provisión de formas y medios adecuados para la enseñanza y el estudio del leonés en todos los niveles apropiados en las zonas donde es lengua tradicional, de manera semejante a como se está desarrollando la enseñanza del idioma gallego en los centros públicos de las zonas leonesas y zamoranas de habla gallega;

g) la provisión de medios que permitan aprender leonés a los no hablantes que residan en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, si así lo desean;

h) la promoción de estudios e investigaciones sobre el leonés en las Universidades de la Comunidad Autónoma.

Zamora, a 21 de noviembre de 2008.
Fdo.: Rubén García Martín
Presidente de la Asociación Cultural Furmientu

La basílica paleocristiana de Marialba de la Ribera: enigmas y abandonos

na-lluna 13/06/2008 @ 09:05

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La importancia de las ruinas del templu del siegru IV asitiáu nel llugar de Marialba de la Ribera, a poucos kilómetros al sur de la ciudá de Llión, ye bien conocida. Antonio Valbuena González diz que’l templu pudo estar n’usu hasta’l siegru XVI momentu nel que, pa evitar la busca de reliquias, foi esbarrumbáu adréi y recubiertu con tierra hasta formar un pequeñu túmulu que foi chamáu na zona “el cerro de la iglesia vieja”. En 1890 Ignacio Arredondo fai un escavación provisional ehí y descubre las ruinas de la igresia paleocristiana, pero volvíu a anubrir los restos con tierra. D’esta escavación provisional da breve noticia Gómez Moreno nel sou Catalogo Monumental de la Provincia de León (1925). Nos años 60 del pasáu siegru l’Institutu Arqueolóxicu Alemán con Hauschild cumo director de la escavación cola collaboración, ente outros, d’Antonio Viñayo fizo’l trabayu más importante d’escavación arqueolóxica y análisis de los datos. La publicación provisional de los resultaos fízose ente 1968 y 1970, pero tovía quedan muitas cousas por dicir sobre'l templu paleocristianu de Marialba, por exemplu, la sua posible vinculación de Marialba con una villa romana de la que la igresia formaría parte. Esti ye’l filu d’investigación que sigue l’arqueólogu José Avelino Gutiérrez qu’esta mesma semana falóu d’esta cuestión nuna conferencia que dióu en Llión promovida pola asociación Pro Monumenta. Dixo Gutiérrez, afondando na tesis espuesta por Regueras Grande na pasada década, que las ruinas están venceyadas a una villa romana y qu’orixinalmente pudo ser un mausoléu priváu; a partir del siegru V el sitiu convirtíuse nun llugar de cultu y seique nun monesteriu que foi’l niciu de l’aldea de Marialba. Na Edá Media el llugar foi un cimenteriu. Poro, José Avelio Gutiérrez afirmóu que l’usu primeiru nun foi relixosu, lo que nun quita que Marialba seya l’emprazamientu d’una de las primeiras igresias llevantadas nel noroeste peninsular de lo que se deduz fácilmente’l sou valir históricu, relixosu, arqueolóxicu y artísticu que se reconocíu oficialmente en 1979 al declarase Bien d’Interés Cultural, que pa bien pouco valíu. Eso ya sin entrar en se las treces tumbas de ábside son de San Marcelo y los sous fiyos, los posibles oríxenes precristianos del templu, la presencia notable d’advocaciones de santos paleocristianos nos outros llugares aveiraos a Marialba… En 1990 Rollán Ortiz queixábase del abandonu de Marialba y facía comparanza con outra posible igresia paleocristiana cola que tien bien de semeyanzas, la de Veranes (Xixón, Asturias), la más evidente daquella yera l’olvidu d'estos dous yacimientos. Veleiquí l’enllaz al trabayu de Rollán Ortiz [“Marialba y Veranes. (Correspondencia entre dos basílicas paleocristianas)”, Tierras de León 79-80, 1990]:

http://www.saber.es/web/biblioteca/libros/tierras-de-leon/html/79-80/9marialba.pdf

Dende entoncias la situación de Marialba pouco cambióu, y solo l’interés, las denuncias y el llabor de l’asociación llionesa Pro Monumenta (que chegóu a convocar facenderas pa llimpiar y esbrozar las ruinas) ye la novedá que más rescampla. Gracias a esta entidá llevantóuse una valla pa protexer el sitiu y arrincóuse’l compromisu de la Deputación de facer eillí un muséu. Eso en 2005, pero de momentu nada, solo una notable permisividá a la hora de conceder llicencias pa construir naves industriales na zonas cercanas a Marialba onde las xentes del llugar atoporon restos d’outras edificaciones que pueden estar relacionadas colas ruinas de la basílica.

Pero la situación de la igresia de Veranes, o del Torrexón de San Pedro por respetar la denominación popular del sitiu, si que meyoróu: nos noventa entamoron los trabayos d’escavación arqueolóxica sistemática en socesivas campañas. Eiquí queda un enllaz onde se describen estos llabores y la sua importancia pa la conocencia d’una dómina bien escura de la historia peninsular:

http://www.mieres.uniovi.es/veranes/acceso.htm

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Conscientes del valir de los descubrimientos l’añu pasáu inauguróuse’l Museo de la Villa Romana de Veranes, que pertenez a la rede de museos arqueolóxicos de Xixón ente los qu’estan el de La Campa Torres, o las Termas.

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Se facemos comparanza cola situación llionesa ye pa chorar, nin valoramos a xeitu’l nuesu patrimoniu, nin sacamos beneficiu d’él y, cumo evidencia Marialba, n'ocasiones nin siquiera cuidamos d'él. Ye tan difícil imaxinar una rede de museos llioneses que lliguen la Villa Romana de Navatejera, cola olvidadísisma ciudá ástur-romana de Lancia, con Marialba o colos restos romanos de Llión-Legio: los Principia, la muria romano-medieval de la ciudá, las interesantísimas llábanas con inscripciones llatinas que duermen nel Muséu de San Marcos…

Veleiquí outru enllaz con información sobre Marialba:

 http://www.turismo-prerromanico.es/arterural/marialba/marialbaFicha.htm

 

Si, queda muito por dicir y por facer en Marialba, el llugar bien lo merez.